Qué hacer en una emergencia veterinaria
Reconocer una emergencia real es el primer paso. Señales de alarma incluyen dificultad para respirar, sangrado que no se detiene, convulsiones, incapacidad de pararse, vómitos o diarrea muy frecuentes, hinchazón repentina del abdomen, golpes de calor, o ingestión de algo tóxico. Ante cualquiera de estos signos, no esperes a ver si mejora: contactá a una veterinaria de inmediato.
Mientras te trasladás, mantené a la mascota lo más quieta y abrigada posible. Si sospechás de una fractura o lesión de columna, evitá manipular la zona afectada y trasladala sobre una superficie rígida si es posible.
Si hay sangrado visible, aplicá presión firme con un paño limpio sobre la herida durante el traslado, sin apretar tanto como para cortar la circulación.
Nunca le des medicación humana (como ibuprofeno o paracetamol) sin indicación veterinaria. Muchos analgésicos comunes son tóxicos para perros y gatos, incluso en dosis bajas.
Si sospechás una intoxicación, llevá el envase o una muestra de lo que ingirió tu mascota. Ayuda mucho a la veterinaria a decidir el tratamiento rápido.
Buscar un número de teléfono justo en el momento de una emergencia es tiempo que no sobra. Como socio de Veterinaria Uruguay, tenés un botón de Emergencia en tu panel que muestra al instante el contacto de tu veterinaria de cabecera si atiende 24 horas, o el de la veterinaria afiliada más cercana que sí lo haga, sin buscar nada, con un solo toque.