Desparasitación interna y externa: cada cuánto y por qué
La desparasitación es uno de esos cuidados que se posterga fácil porque no se ve un síntoma inmediato, pero los parásitos, tanto internos como externos, pueden afectar seriamente la salud de una mascota si se descuidan.
Los parásitos internos (lombrices, tenias, entre otros) afectan el sistema digestivo y pueden causar desde pérdida de peso y diarrea hasta problemas más serios en cachorros. En general se recomienda desparasitar cada 3 meses en adultos, y con mayor frecuencia en las primeras etapas de vida del cachorro o gatito.
Los parásitos externos (pulgas, garrapatas) no solo generan molestia. Las garrapatas en particular pueden transmitir enfermedades graves como la erlichiosis. En climas como el uruguayo, con veranos cálidos, la prevención externa se vuelve especialmente importante en los meses de más calor, aunque muchos productos actuales cubren todo el año.
Existen múltiples formatos: pastillas, pipetas, collares, cada uno con su duración y espectro de protección. La elección depende del estilo de vida de la mascota (si tiene acceso al exterior, si convive con otros animales) y debe definirla el veterinario, no una decisión genérica.
Mantener la desparasitación al día también protege a las personas de la casa. Algunos parásitos son zoonóticos, es decir, se pueden transmitir a humanos, especialmente relevante si hay niños pequeños en el hogar.